La guerra de palabras entre figuras del entretenimiento digital volvió a encender las redes sociales. Esta vez, el protagonista fue Molusco TV, quien utilizó su canal de YouTube para responder de manera directa y sin rodeos a El Dotol Nastra, luego de una serie de comentarios despectivos que encendieron la polémica entre ambas plataformas.
Durante su descargo, el comunicador puertorriqueño se mostró visiblemente molesto y defendió su trayectoria profesional, rechazando los señalamientos que lo tildaban de “lambón” y de aprovecharse de entrevistas para beneficio personal.
Molusco aseguró que anticipaba la reacción de Nastra tras llamarlo “carga maletas”, un término que —según explicó— no fue usado con intención de ofensa, sino como una crítica al rol que, a su juicio, este desempeña dentro del equipo de Santiago Matías (Alofoke).

También cuestionó la narrativa de que su plataforma “jala vistas” mencionando controversias, afirmando que ocurre lo contrario: que constantemente es mencionado por otros creadores.
“Nosotros no inflamos números ni pagamos por views. Si un video consigue 20 mil reproducciones, eso fue lo que logró orgánicamente. Nuestro negocio genera ingresos reales sin trucos”, expresó en su intervención.
El choque digital de Molusco TV y El Dotol Nastra
El enfrentamiento se originó cuando El Dotol Nastra arremetió públicamente contra Molusco, calificándolo como “un lambón sin vergüenza”, y comparándolo consigo mismo al asegurar que, aunque también “lambe”, al menos obtiene resultados visibles.
VER TAMBIÉN: El Dotol Nastra le responde a Molusco TV por llamarlo lambon de Alofoke
Las críticas incluyeron acusaciones de supuesta incoherencia, de atacar figuras locales y luego entrevistarlas, además de cuestionar su cercanía con artistas urbanos.

Estas palabras no pasaron desapercibidas y provocaron una respuesta inmediata que rápidamente se hizo viral en redes.
Molusco contraataca y menciona a Santiago Matías
En su video, el creador boricua fue más allá y dirigió parte de sus críticas al propio entorno de Nastra, señalando contradicciones dentro del equipo liderado por Santiago Matías.
Molusco sugirió que algunas de las características que le atribuían parecían describir más al propio Alofoke, alegando que en ocasiones entrevista figuras para luego atacarlas públicamente y volver a convocarlas.
Además, recordó que el crecimiento profesional de Nastra ha estado ligado directamente a esa plataforma, insinuando que sin ese respaldo no habría alcanzado el mismo nivel de notoriedad.
Viejas polémicas y “techo de cristal”
Otro punto del debate fue la constante mención de su antiguo encuentro con el artista urbano El Alfa, tema que —según dijo— ocurrió hace más de cuatro años y sigue siendo usado para desacreditarlo.
Incluso lanzó un reto abierto, reconociendo que como figura pública tiene “techo de cristal”, pero asegurando que no teme que revisen su historial.
La respuesta, cargada de ironía y confrontación directa, elevó la tensión entre ambas comunidades digitales.
La nueva farándula digital: más conflicto, más views
Este choque también refleja cómo ha cambiado el modelo de negocio del entretenimiento y la farándula actual.
Hoy, gran parte del contenido mediático se mueve por:
- controversias virales,
- enfrentamientos públicos,
- clips cortos diseñados para redes,
- y monetización por visualizaciones.
El debate ya no solo gira en torno al talento o las entrevistas exclusivas, sino a quién genera más ruido.
En ese contexto, la línea entre ética, moral y espectáculo se vuelve difusa. Muchos creadores apuestan por el conflicto como estrategia comercial, priorizando números sobre reputación o coherencia profesional.
Lo que antes era farándula informativa ahora se parece más a un ring digital donde cada declaración puede convertirse en tendencia.
Un choque que apenas comienza
La disputa entre Molusco TV y El Dotol Nastra sigue alimentando comentarios, memes y reacciones divididas entre fanáticos.
Mientras unos defienden la autenticidad de Molusco, otros respaldan el estilo frontal del influencer dominicano.
Lo cierto es que, en la era del algoritmo, cada enfrentamiento se traduce en clics, vistas y dinero, dejando abierta la pregunta:
¿es entretenimiento genuino o estrategia de marketing disfrazada de rivalidad?
Por ahora, la novela digital continúa… y las cámaras siguen grabando.
